El Museo de Cerámica de Barcelona presenta por primera vez en España una exposición que muestra un conjunto de obras de İznik (Turquía), procedentes de la Fundación Calouste Gulbenkian de Lisboa y de colecciones privadas barcelonesas. Producidas en el momento álgido del imperio Otomano, cuando Estambul era el epicentro comercial y cultural de Oriente Medio, el interés de esta cerámica, tan codiciada por los mejores coleccionistas, reside en su ornamentación floral que reproduce la vegetación autóctona, tulipanes, clavelinas y jacintos, entre otros, y en los vivos colores turquesas, rojos, rosados, verdes, esmeraldas y púrpuras, insólitos hasta aquel momento en Europa. “Un jardín singular” es un paseo por la desconocida e influyente cerámica de Iznik, pero también por la historia de las flores y el gusto por la decoración floral, desde los tejidos hasta los tratados de botánica, pasando por la incidencia de los floreados en la cerámica catalana. La muestra, que es la última que se podrá ver al Palacio Real de Pedralbes antes del traslado al nuevo edificio del DHUB, ubicado en la plaza de las Glorias
martes, 18 de marzo de 2014
Exposición de cerámica de İznik del siglo XVI en el Museo de Cerámica de Barcelona
El Museo de Cerámica de Barcelona presenta por primera vez en España una exposición que muestra un conjunto de obras de İznik (Turquía), procedentes de la Fundación Calouste Gulbenkian de Lisboa y de colecciones privadas barcelonesas. Producidas en el momento álgido del imperio Otomano, cuando Estambul era el epicentro comercial y cultural de Oriente Medio, el interés de esta cerámica, tan codiciada por los mejores coleccionistas, reside en su ornamentación floral que reproduce la vegetación autóctona, tulipanes, clavelinas y jacintos, entre otros, y en los vivos colores turquesas, rojos, rosados, verdes, esmeraldas y púrpuras, insólitos hasta aquel momento en Europa. “Un jardín singular” es un paseo por la desconocida e influyente cerámica de Iznik, pero también por la historia de las flores y el gusto por la decoración floral, desde los tejidos hasta los tratados de botánica, pasando por la incidencia de los floreados en la cerámica catalana. La muestra, que es la última que se podrá ver al Palacio Real de Pedralbes antes del traslado al nuevo edificio del DHUB, ubicado en la plaza de las Glorias
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