martes, 18 de marzo de 2014
PLAYA
Deja ya eso de tirar arena a la cara. Con grados sobre los 30 la transpiración sólo logra hacer una pasta que adhiere al cuerpo de forma molesta y casi permanente. Deja ya, por favor, es molesto. ¿Cuántos granos de arena existen en esta playa? Dame un número. Cincomilmillones de trillones. En esta playa no hay nadie más. Esto no es una metáfora. Porque no me caen bien las metáforas. Ahora no, por lo menos. Esto es un cuadro plástico en donde no hay personajes. Solo hay un cielo azul, rayado por nubes delgadas y casi transparentes. Como marcas de un tigre, con esa forma. El mar, seguramente el Pacífico. El océano tranquilo con olas de mediana altura. Y con arena amarilla, casi blanca. Muy fina en donde algunos rastros de pisadas existen. Pisadas que podrían no serlo. O por lo menos no pisadas humanas, sino que marcas del viento o de alguna subida de marea nocturna.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario