Las historias realmente importantes son las que intentan dejar de lado los recursos típicos y aun así logran ser interesantes y lo gran enganchar a quienes las leen. Los recursos típicos son aquellos que provocan sentimientos conocidos. Como las historias de amor estándar, que todos sabemos lo que provocarán, de una u otra forma, en el lector. Pero, escribir –por ejemplo- una historia basada en dos amigos que viajan por Latinoamérica y Europa buscando a una gran poetiza mexicana es un obstáculo por sí mismo, dificilísimo de concretar y de lograr generar algo en el lector. Se me ocurre que eso es lo que se estima como buena literatura. Cuando se logra incentivar ciertas sensaciones escondidas dentro del lector. Sensaciones que probablemente jamás se esperarían con las situaciones que nos presentan.
Quizás por eso no es técnicamente bueno un libro de novela rosa.
Quizás nomás.
Creo que lo verdaderamente difícil es escribir una historia sin situaciones que logren representar directamente a los lectores y que aun así se llegue a ellos.
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